RCD Espanyol × en la web de aficionados del RCD Espanyol.
RCD Espanyol
La red social de aficionados del
RCD Espanyol

La tarde en que Sarrià se hizo inmortal

siscu56 Por siscu56

el 24-11-2017 a las 19:14

La tarde en que Sarrià se hizo inmortal
La tarde en que Sarrià se hizo inmortal

Hace unos días con motivo de la presentación del libro “Historias en blanc i blau” editado por la Fundación Privada del Real Club Deportivo Espanyol de Barcelona, los pericos regresamos con motivo de ello al lugar donde un día se erigió el estadio de Sarrià.

Durante aquella misma tarde preparaba mi sección semanal de cierre del programa radiofónico “Llobregat Blanc i Blau”. Mientras la escribía tomé conciencia de la transcendencia, casi siempre olvidada por los pericos, que en aquel lugar se había vivido -entre otros muchos- uno de los momentos cumbre de la historia del fútbol.

Durante el verano de 1982 España se presentaba al mundo organizando la Copa del Mundo de fútbol, el mayor evento internacional desde la reinstauración de la democracia. En un formato inédito en la competición una de las liguillas de cuartos de final debía tener lugar en la ciudad de Barcelona y en el estadio de la carretera de Sarrià.

El azar hizo que sucediera lo inesperado. Una solvente y brillante selección de Brasil, campeona de su grupo, coincidió con otras dos selecciones, también campeones mundiales, que no habían logrado la primera plaza en el arranque del campeonato: Argentina e Italia.

Por arte de magia –futbolística- el grupo de cuartos de ese mundial predestinado a disputarse en el estadio espanyolista pasó a conocerse como el “grupo de la muerte” y el foco mundial de atención reparó en el veterano estadio de Sarrià.
El primer partido de la liguilla disputado todavía en los últimos días de junio entre la “nazionale” y la “albiceleste” de Diego Armando Maradona concluyó con victoria italiana por 2 a 1.

Por su parte ya en el mes de julio los argentinos fueron nuevamente derrotados, en éste caso por los brasileños. Como consecuencia, serían por tanto definitivamente eliminados de la competición los sudamericanos que habían sido los vencedores en la anterior edición de la competición.
Y finalmente llegó el momento esperado. Aquella tarde del día cinco de julio de 1982.

Se enfrentaban allí dos selecciones nacionales campeonas mundiales, Brasil e Italia. Pero no únicamente dos equipos de fútbol sino dos concepciones distintas de afrontar el camino hacia el triunfo. La imaginación, la alegría y el fútbol ofensivo, en definitiva el “jogo bonito” brasileño frente al orden, el tacticismo y el pragmatismo italiano.

Y finalmente aquella tarde Brasil e Italia disputaron en Sarrià un partido para la historia.

A Brasil le bastaba el empate para ser semifinalista. Italia necesitaba ganar. Tras cuatro partidos sin marcar no quedaban excusas para Paolo Rossi. Al poco de iniciarse el partido Rossi marca adelantando a los italianos pero únicamente seis minutos después Sócrates iguala el marcador.

Aún quedaba mucho. Toninho Cerezo mide mal un pase y de nuevo Paolo Rossi aparece para marcar el dos a uno. Ante la sorpresa general Italia puede con Brasil igual que Gentile puede con Zico. Falcao da un nuevo vuelco al partido en aquella tarde donde solo un nombre podía entrometerse entre Brasil y las semifinales. Conti saca de esquina. Tardelli empalma de volea y el atento Rossi desvía el balón a la red. Tres goles de Paolo Rossi echaron a Brasil del mundial. Y así fue como el Brasil de Sócrates, Junior, Zico o Eder cayó en el viejo estadio de Sarrià.

Concluido el legendario encuentro los brasileños recuerdan aquella derrota como “la tragedia de Sarrià” y los italianos despiertan su vena nostálgica denominando e aquel estadio en su recuerdo colectivo como “il piccolo Sarrià”.
Ese encuentro ha sido el legado que dejó para la posteridad del fútbol universal y para su propia eternidad el añorado estadio de Sarrià.

Dicho acontecimiento es un legado ligado al Real Club Deportivo Espanyol y una oportunidad desaprovechada –otra más- en nuestro posicionamiento en el mundo del fútbol. Ese momento en una oportunidad de dotar de vida cotidiana a nuestro actual estadio, heredero de aquel. No es un detalle menor vista la realidad de que anualmente más de un millón de italianos acuden a Cataluña y que muchos de ellos peregrinarían hasta el lugar donde se narrara con la épica y la estética adecuada aquella histórica tarde, de la cual fuimos anfitriones.

La astronomía nos afirma la certeza de que el cometa Halley volverá a pasar encima de la tierra en el año 2061. Sin embargo las personas que amamos el fútbol desconocemos cuánto tiempo transcurrirá hasta que se repita en un estadio de un acontecimiento como aquel que vivió el estadio espanyolista durante el enfrentamiento entre Brasil e Italia en el Mundial 82.

Invito desde aquí a quien corresponda el Club o la Fundació del Espanyol a estudiar a posibilidad de habilitar una sala del estadio que conmemore una tarde que paralizó el mundo, engrandeció el fútbol y a nuestro Espanyol.




Tu comunidad,
en tu móvil
0 VOTOS

Gracias por colaborar con nosotros. En breve comprobaremos la noticia que has denunciado y actuaremos consecuentemente.

Comentarios

¿Quieres participar en esta sección?

Si ya eres miembro, entra / loguéate.

Si aún no estás registrado en fuerzaperica.com: